Árboles en Santa Coloma

¿Deben desaparecer los viejos árboles que han acompañado el paisaje urbano de nuestra ciudad? ¿Es siempre necesario talar árboles o se puede llevar a cabo otro tipo de metodología menos invasiva a la hora de realizar las obras para la conservación y restauración del Patrimonio Arquitectónico de la ciudad?
Esta semana, por ejemplo, algunas nos hemos vuelto a horrorizar con la decapitación de dos ejemplares arbóreos en la Plaça Pau Casals, motivadas por las obras de reforma y conservación del Molí d’en Ribé y su entorno.

Junto a esos dos ejemplares tenemos una larga lista de calles y plazas de Santa Coloma que han sido objeto de talas indiscriminadas. Bajo mi punto de vista, los árboles forman y han de seguir formando parte de nuestra ciudad y su mantenimiento y existencia no pueden convertirse en un problema, sino en una satisfacción, en un motivo de orgullo de nuestra ciudad.
Una ciudad como Santa Coloma, en la que la pugna contra el gris cemento nos llamaba a traer el verde a la ciudad, debería ser respetuosa con los árboles. Sin entrar a valorar que, en algunos casos determinados los técnicos aseguran que la tala es la única solución posible, algunas pensamos que hay que hacer lo posible por preservar cada uno de los árboles de nuestra ciudad.

Y protegerlos de los malos tratos, de los escombros, de las actitudes incívicas, también debe formar parte de la actuación de cualquier consistorio. La incertidumbre sobre espacios como el
futuro Passeig Salzereda, también nos preocupa.
Una ciudad que respeta a sus árboles, se respetará a sí misma.

Noemí Quin, activista d’En Comú Podem Santa Coloma