Es el momento. La ciudad para la gente.

La que llaman ‘Nueva Normalidad’, que tendrá lugar cuando termine el confinamiento y tengamos que adaptarnos a nuevos hábitos sociales, debe significar algo nuevo, un cambio real. No podemos y no queremos volver a lo que hace unos meses parecía intocable, ni en lo social, ni en lo económico y tampoco en lo tocante a lo medio ambiental.

En Santa Coloma, tenemos la oportunidad de cambiar la fisonomía de la ciudad, adaptándola a lo que debe ser un mayor aprovechamiento del espacio público. Hablando en plata, si nos dicen que necesitamos distancia entre personas, tiene que haber más espacio para la gente y menos para los coches. Parece ser que esta singular idea empieza a cuajar ya en los planes post desconfinamiento de otras ciudades y, en Santa Coloma, ha comenzado con una ‘peatonalización’ provisional de calles que vemos con simpatía y que esperamos sea el comienzo de algo más estable. La Santa Coloma que queremos es la ciudad de las personas, que vuelven a colocarse como el factor principal sobre el que pensar su diseño y sus planes de movilidad. Calles sin coches, calles con gente disfrutando de espacio, calles con vida.

Esta nueva situación, como decimos, precisa del fomento del uso social de los espacios naturales de Santa Coloma, el río Besòs, la Serra de Marina y Can Zam. Precisamente Santa Coloma tiene ahora la oportunidad de abordar el debate sobre Can Zam desde una perspectiva nueva. Y es que, ante lo que se presenta como una necesidad de espacios abiertos y de lugares donde poder pasear, jugar, correr, disfrutar de la naturaleza, una ciudad como la nuestra, con su densidad de población y la escasez de espacios verdes urbanos, ya no puede tolerar más que Can Zam no sea el parque completo que necesitamos.

Reclamamos que, en esta situación post desconfinamiento, el Parc de Can Zam sea incluido como elemento clave de la nueva Santa Coloma que ha de venir. Una Santa Coloma que, como se pretende, sea una ciudad verde y sostenible. Junto con la Plataforma en Defensa de la Serra de Marina i Can Zam y entidades como Rebel·lió o Extinció, reclamamos que Can Zam sea ya para la gente, porque lo necesitamos. Una vez que no van a poder llevarse a cabo los eventos programados, no nos podemos permitir el lujo de dejar ese espacio en barbecho un año más. Es necesario que se retiren las vallas, que se acondicione el espacio para el uso al que está destinado y que los colomenses ganemos en salubridad, espacio y vida.

Antonio Molina forma parte del Consell Nacional de Catalunya en Comú y de la Executiva local d’En Comú Podem Santa Coloma

Foto: Nuri Larroya